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5 consejos para comprar y consumir vino

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El mejor vino es aquel que se adapta a nuestro gusto, por eso al elegir una botella siempre es mejor dejarnos guiar por los expertos y hacerle caso a nuestra intuición.

El vino es una bebida magnífica para celebrar. Desde el vino blanco, hasta el vino tinto, sin dejar de lado el rosado y el espumoso, todos animan nuestras vidas. En las mesas mexicanas el vino ha adquirido más importancia, pues su consumo ahora es frecuente en las bodas, graduaciones, cumpleaños e incluso las cenas casuales. Disfruta de esta bebida con estos consejos para elegir, comprar y almacenar la botella ideal.

1. ¿Qué elegir?

Para cada momento, clima e incluso estación del año, hay que tener en cuenta el tipo de vino que queremos tomar. Para invierno es más sencillo consumir vinos añejos con sabores especiados, como los elaborados con la uva Zinfandel o un vino blanco en barrica. Mientras que en verano, es mejor tomar vinos blancos afrutados, como los elaborados con la uva Gewürztraminer.

Si piensas tomar un vino ocasionalmente, lo mejor es optar por un vino de carácter neutro. Mientras que para acompañar una celebración, te recomendamos un cava o un aperitivo con sabores pronunciados, como jerez. Nuestra propuesta es guiarte para que no te pierdas entre tantas opciones.

2. En la tienda

Pide asesoría a un vendedor para conocer las características del vino. Si estás indeciso, Jesús Diez, autor del libro El ABC del Vino, menciona tres factores ayudan a elegir un vino:

  • Precio. Haz un presupuesto antes de acudir a la tienda. Sirve mucho saber el tipo de uva y la región de donde  queremos el vino.
  • Maridaje. El maridaje consiste en encontrar un equilibrio entre el platillo y el vino. Hay botellas que indican con qué alimentos puedes acompañar tus vinos. Recuerda que uno o varios de los atributos de un vino pueden ir ligados al platillo, es decir, si el vino tiene aromas a ciruela y especias, un platillo con una salsa del mismo sabor le irá bien.
  • Características. Otra forma de escoger un vino es de acuerdo al nivel alcohólico y el tiempo de barrica. Esto nos ayuda a determinar la estructura del vino y su posible duración, aromas y sinergia con los alimentos.

 

3. Al almacenar

Si tu fin es añejar un vino, puedes guardarlo en un lugar seco, oscuro, fresco y sin olores, como en una habitación subterránea. Pero ten cuidado, no todos los vinos son buenos para añejarse, sólo vinos como los de crianza, reserva o gran reserva pueden almacenarse hasta 5 años o más. También hay algunas cepas como Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot que por la acidez, taninos y alcohol que producen, pueden ser añejados. Recuerda que el vino necesita ser guardado de forma horizontal en todo momento, ya que verticalmente corre el riesgo de que el corcho se seque, se encoja y que el oxígeno acidifique el líquido.

4. El correcto

La mejor parte de comprar un vino es tomarlo. Muchas veces se nos dice que el vino se toma en copas, pero se puede hacer una excepción con los vinos jóvenes (sólo en caso de que no se lleve a cabo una cata). Ahora bien, para catar un vino se requiere tener una sensibilidad sensorial muy desarrollada que se adquiere con la experiencia. Empieza por la vista para percibir los colores, después guíate por el olfato e identifica los aromas; por último, utiliza tu sentido del gusto para saborear cada sorbo.

Una vez que conozcas las características, el reto es maridarlo con el alimento correcto, para lo cual te aconsejamos:

  • Para platillos a las brasas, a la plancha y horneados elige vinos con aromas frutales. Mientras que para las ensaladas y cebiches, te recomendamos vinos con aromas cítricos. Para platos con chiles y condimentos, te sugerimos vinos con aromas especiados.
  • Los vinos de sabor ácido funcionan muy bien con platillos grasosos, mientras que para los postres se necesitan vinos con un ligero dulzor.
  • Los vinos tintos jóvenes o blancos sin barrica van bien con arroces y pastas. Los blancos con barrica van bien con salsas elaboradas con cacahuate, nueces o almendra, por sus sabores a frutos secos.

Es importante que si al tomarlo predomina un olor a corcho, a vinagre o un excesivo olor a caballo, sepas que el vino no está en buenas condiciones.

 

5. ¡A Brindar!

Al tomar vino te darás cuentas de sus aromas y sabores. No tengas prisa y disfruta de tu entorno. Es recomendable que el vino respire antes de beberlo de manera inmediata. Asimismo, te recomendamos no tomar más de una copa por hora y tener a la mano un vaso de agua para no deshidratarte ni emborracharte. Recuerda que ciertas características, como el cuerpo y los aromas, duran hasta una semana en buenas condiciones en el refrigerador. Si no lo consumirás pronto, puedes preparar un estofado como pollo al vino, algún pescado o incluso unas peras, con el vino restante.

 

La cultura del vino es diversa y puede llegar a ser confusa. Recuerda que se trata de aprender, asi que en un inicio ayúdate del conocimiento de un sommelier, pero persevera y poco a poco te guiarán tus propios conocimientos e instintos.

Fuentes de consulta.

Díez, J. (2013).  El ABC del Vino. México: Larousse.

El mundo del vino. (2013). España: Larousse.

El pequeño Larousse de los Vinos. (2007). México: Larousse.

El pequeño Larousse Gastronomique en español. (2014). México: Larousse.

Di Giacomo, D. (2012). De Vinos y Vides:

http://www.devinosyvides.com.ar/nota/160-anejando-tesoros-todos-los-vinos-son-aptos-para-guardar

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