Es posible una cena navideña sustentable. Aquí te decimos cómo

Es posible tener una cena navideña sustentable. Esta nota de Larousse Cocina tiene los pasos que debes realizar para no desperdiciar nada y aprovechar todo al máximo.

Cultura culinaria

Llega diciembre, el mes de las fiestas de reencuentro, los convivios laborales, las reuniones familiares, las posadas y las cenas de Navidad y Año Nuevo y, con ello, incrementa al tope el consumo de alimentos y bebidas, lo cual provoca un fuerte impacto al medio ambiente y la salud de las personas. 

El desperdicio de alimentos es un factor negativo vinculado a la temporada navideña y fin de año. Quizás parezca imposible organizar una cena navideña sustentable, pues la tradición nos guía hacia un banquete ostentoso y opulento.  

No obstante, en esta entrega de Larousse Cocina te brindamos una serie de consejos para lograr una cena inolvidable, no tan costosa y con el mínimo impacto ambiental. 

Planificación de la cena navideña 

La causa principal del desperdicio en las cenas navideñas es la exageración en la cantidad de comida que se prepara. Para evitar este problema es necesario tomar pluma y papel y anotar lo siguiente: una lista de los comensales que asistirán, el  menú que se va a preparar y otra lista de los ingredientes necesarios. 

Si tu familia es pequeña o no acostumbras recibir muchos invitados, es innecesario, por ejemplo, comprar un pavo de 8 o 12 kilos; puedes adquirir en el mercado una pechuga de pavo en lugar del pavo completo. También revisa tu alacena antes de ir de compras; es posible que tengas algunos condimentos o ingredientes de tus recetas. 

Compras sustentables 

La adquisición de productos orgánicos suele estar relacionada con un alto costo económico. Hay mucho de verdad en dicha idea, pero también es cierto que en los mercados tradicionales del país, ya sea en las ciudades, colonias populares o poblaciones rurales, encontramos productos de temporada o de traspatio, libres de químicos o basados en un modelo de producción sustentable.  

Factores como el empaquetamiento, el traslado y el congelamiento de los productos alimenticios impactan de manera negativa al medioambiente. Al adquirir productos directamente de los productores contribuimos al cuidado del planeta. También es recomendable evitar o reducir la carne de manera cotidiana y en fechas especiales, como la Navidad. Un platillo delicioso no necesariamente debe contener carne. 

Cocina eficiente 

Lava todos los vegetales en un recipiente con agua en lugar del agua corriente. Después puedes aprovechar esa agua para tus plantas o el baño. Sigue al pie de la letra tus recetas para evitar confusiones y desperdicios. Revisa las coincidencias entre ellas para ver si puedes “matar dos pájaros de un tiro”, como el sofrito de cebolla y perejil o la salsa que requieren los platillos. 

Calcula el tiempo de horneado para que, una vez apagado el horno, no tengas que volver a prenderlo para calentar la cena. Con ello ahorrarás gas, electricidad y tiempo. 

¡Todos a cenar! 

Llegó el momento esperado, el resultado de tantas horas de planes, emociones y esfuerzo. Pero no olvides que hay que evitar el desperdicio. Es preferible que cada quien se sirva lo que vaya a comer, pues si atiborras todos los alimentos en un plato para cada comensal es muy posible que parte de esa comida termine en la basura. 

Es mejor que cada miembro de tu familia se sirva la cantidad que desea comer. Fuente de la imagen: Archivo fotográfico de Larousse Cocina.

Es mejor que cada miembro de tu familia se sirva la cantidad que desea comer. Fuente de la imagen: Archivo fotográfico de Larousse Cocina.

No compres vajilla de plástico. De ser posible compra platos y vasos de cartón o algún material biodegradable, o bien utiliza tu vajilla normal y ni modos, a lavar platos, pero sin desperdiciar agua. Evita los “cadáveres” de alcohol o refresco en los vasos: ¡Que todos se terminen lo que se sirvieron! Ah, y separa correctamente la basura. 

El famoso recalentado 

Si lo tuyo-lo tuyo es repetir la comida del día siguiente tal como se dio en la cena, adelante y buen provecho. Si no, puedes hacer tacos, tortas o guisos nuevos o diferentes a partir de los elementos sobrantes. Congela adecuadamente lo que sobre o regálaselo a algún familiar, persona o institución que lo aproveche. 

Lo mejor de la cena de navidad siempre será el recalentado. Fuente de la imagen: Archivo fotográfico de Larousse Cocina.

Lo mejor de la cena de navidad siempre será el recalentado. Fuente de la imagen: Archivo fotográfico de Larousse Cocina.

Desde Larousse Cocina te deseamos una Navidad y un Año Nuevo plenos de paz, salud, armonía y “mucho bueno sabor”. Reduzcamos la cifra de mil 300 millones de toneladas de alimento que se tiran a la basura en estas fechas a nivel mundial. 

 

Por Will Rodríguez 

Fuentes consultadas:

Ecovidrio, “10 tips para evitar el desperdicio de alimentos en Navidad”, Redacción. (20/11/22)

GreenPeace.org, “Consumo responsable durante las fiestas decembrinas: guía de impactos y consejos”, GreenPeace México. (20/11/22) 

Grundig, “¿Cuánta comida se desperdicia durante la Navidad y cómo podemos evitarlo?”, Redacción. (20/11/22) 

Universitat Oberta de Catalunya, “6 consejos para evitar el desperdicio de comida en Navidad”, Joan Antoni Guerrero. (20/11/22) 

Vamos a hacer algo por la tierra.com, “Felices y sostenibles fiestas”, Redacción. (20/11/22) 

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