Mitos y realidades de comer pescado

¿Estamos ante una serie de mitos o realidades sobre la acuicultura? Si alguna vez te has cuestionado si es bueno o malo para el organismo consumir este tipo de productos, esta información es para ti.

Comida y bebida

Tilapia, basa, mojarra, bagre, blanco del Nilo y trucha salmonada son algunos pescados de granja disponibles en los supermercados. El comercio de estos pescados —producto de la acuicultura— es muy exitoso y continúa en ascenso. Sin embargo, un amplio sector de la población rechaza estos pescados debido a las diversas versiones negativas en torno a su modo producción y sus características. Pero vamos por partes…

Acuicultura o acuacultura, ¿cuál es correcto? 

La acuicultura o acuacultura (son lo mismo) se refiere al cultivo de organismos acuáticos. Esto implica tanto en zonas costeras (agua salada) como de tierra adentro (dulce), así como las intervenciones en el proceso de cría para aumentar la producción, como en el caso del kampachi. 

 

 

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la acuicultura es el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento, y hoy representa el 50 % del pescado destinado a la alimentación a nivel mundial.

 

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Mitos y realidades entorno al consumo del pescado

Después de haber realizado un sondeo en redes sociales, fueron recopilados múltiples comentarios acerca de los productos de la acuicultura, en su mayoría negativos:  

 

  • Mito: La alimentación de estos pescados es de dudosa calidad y procedencia. Además, los productos acuícolas están saturados de hormonas y antibióticos.
  • Realidad: Las especies criadas con acuicultura es una opción viable para evitar la sobreexplotación de otras especies.  Además, al ser acuicultor, tus prácticas pasan por un estricto control de calidad.

 

  • Mito: La consistencia de su carne es extraña y su sabor es nulo.
  • Realidad: Probablemente, es necesario probar otras especies para darle la oportunidad a lo que ya está pescado. Aquí unas deliciosas recetas.

 

  • Mito: Son productos que pasan mucho tiempo en congelación.
  • Realidad: La congelación es una forma de preservar los alimentos frescos. Además, permite disfrutar de variedades de pescado que se pescan en aguas lejanas a las que del lugar en donde vives, que, si fueran congeladas de forma normal, no conservaría tan bien su calidad, sabor y textura.

 

¿Quién tiene la razón? 

En la investigación realizada para la elaboración de este artículo, se detectó que la acuicultura es una actividad respaldada y regulada por instituciones de reconocido prestigio a nivel mundial (la FAO, por ejemplo), y a nivel nacional, como es el caso de COMEPESCA, en México.  

No existen estadísticas de muertes o enfermedades provocadas por el consumo de los productos de la acuicultura. De hecho, es muy alta la posibilidad de que la gente que rechaza estos productos los consuma, sin saberlo, en algunos restaurantes (ostiones, camarones y pulpos también pueden ser productos de la acuicultura). Por supuesto, la decisión de no comprar este tipo de pescados se basa en la percepción de cada consumidor. 

 

Por Will Rodríguez 

 

Fuentes consultadas:

Choperena, Érika, Pescados de granja y salvajes. ¿Cuál es la diferencia?”, Animal Gourmet, (24/03/22).

Larousse Cocina, “La trucha mexicana de crianza sustentable”, Culinaria Mexicana. (24/05/22) 

FAO, “Desarrollo de la acuicultura”, (23/05/22).

Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, ¿Verdad o mentira? Cuatro mitos sobre la acuacultura”, (24/05/22) 

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