Co.merr, el proyecto artístico que está en boca de todos

Queda claro que hay una cercanía entre arte y comida. Pero, ¿sabías que existen representaciones artísticas en donde la comida es el discurso y el lienzo?

Tendencias

La comida y el arte van de la mano, si no pregúntenle a la chef Josefina Santacruz o a cualquier cocinero que respeta cada ingrediente y proceso, sin dejar de lado a las cocineras tradicionales. En esta ocasión, para celebrar el Día Mundial del Arte, entrevistamos a Dea Lopez la fundadora de Co.merr un proyecto nacido en la pandemia que ha tenido la atención de muchos.

 

¿Qué es Co.merr?

Co.merr es un proyecto artístico con sede en la ciudad de Oaxaca y se encuentra definido por tres ejes: la comida, el arte y la investigación. A partir de estos ejes se ha forjado como un proyecto curatorial en el que se hacen colaboraciones artísticas denominadas estancias. En éstas, se determina un periodo para que los artistas trabajen y organicen, en conjunto con Dea, todos los detalles de las exhibiciones antes de la inauguración.

Para ello, Co.merr cuenta con el patrocinio de un alojamiento que hospeda a los artistas en Oaxaca y los ayuda a financiar los gastos del proyecto. “Con ayuda de la Santísima, un airbnb que ha alojado a los artistas que hemos invitado […] los queremos muchísimo porque creyeron en el proyecto cuando estábamos empezando pandemia. Eso significó mucho para nosotros”, destaca Dea López, la fundadora de Co.merr.

 

¿Cómo inició Co.merr?

Dea estaba destinada a trabajar el arte a través de la comida, “porque siempre durante mis estudios académicos terminaba trabajando con alimentos y se me hace bien curioso porque siempre trabajo a través de la materialidad y, encuentro en el ingrediente, un discurso. También pienso en las relaciones que se generan en la mesa […] y las distintas maneras de abordarlo”, nos comenta la curadora de arte.

Además, la idea era generar relaciones escultóricas con la comida e insertarlas en distintos discursos. Eso hace el arte contemporáneo y así, básicamente, surgió Co.merr.

 

¿Qué artistas han hecho residencias en Co.merr?

La primera colaboración fue con César Ríos, con él hicimos Fino antojito escultórico (2020). En esta colaboración se expusieron y se consumieron las obras de Koons y Duchamp en forma de quesadillas rellenas. También hubo sopes de Louis Vuitton, Lacoste, Gucci y de los signos de dólar y de euro. La idea era relacionar el valor que se designa a los objetos de consumo.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

La segunda colaboración se llamó Simulacros para desbloquear la existencia (2021) y fue con Salma Carbajal. La exhibición consistió en un performance comestible de cinco tiempos. Es decir, se mostraron piezas indumentarias hechas de pan, zapatos de crema con dulce de manzana y nicuatole, éstos fueron expuestos sobre cuerpos femeninos y posteriormente consumidos. En la obra se buscó abordar la sobremesa como un espacio feminizado y feminista.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

La delicia del objeto inmortal (2022) fue la tercera colaboración encabezada por Gabriel Lengeling. Ésta se trató de una exhibición centrada en piezas comestibles en forma de paletas heladas basadas en las obras escultóricas más relevantes de la historia del arte. La obra tenía el objetivo de mostrar una perspectiva de la trascendencia de la imagen, un souvenir comestible que se pone a disposición como objeto de consumo.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

La cuarta –y última— colaboración fue con Andrea Ferrero tuvo el título El baile del centenario (2022). Esta exhibición comestible consistió en piezas inspiradas en la celebración de dos eventos específicos: los banquetes por la Independencia del Perú en 1821 y por el Centenario de la consumación de la Independencia de México. Además, hubo una serie de fragmentos arquitectónicos ornamentales hechos en chocolate y pastel. El proyecto jugó con la idea de lo efímero, de una escultura creada para convertirse en ruina.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de @andreaferrerop

 

¿Consideras que el mexicano le entra al arte cuando va de por medio la comida callejera?

La exposición artística Fino antojito escultórico tuvo una cobertura mediática impresionante, no tanto por los sopes o las quesadillas sino porque el humor es una forma de aprender y conocer más. “Quería trabajar con César [Ríos] porque él me enseñó a no tomarme tan enserio las dinámicas del arte. El humor también es un medio de conocimiento, y el éxito de los antojitos fue porque funcionaba en todos los niveles de conocimiento”, nos comenta la curadora oaxaqueña.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

¿Cómo pueden los profesionales de la cocina y los artistas mejorar su proceso creativo?

Algo que le funciona a Dea es una metodología demoninada artistic research que se traduce en investigación y práctica. “La investigación puede constar de referencias bibliográficas y académicas, pero también haces investigación al ir a hablar con el panadero, al ir a los lugares donde se vende comida, al investigar los lugares, los saberes y las técnicas que te serán de ayuda para una exhibición. Después, hay que llevar ese conocimiento a la práctica. Ésa es la manera en que he estado trabajando y me ha funcionado”, destaca Dea López.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

¿Cuál es el reto de hacer arte con comida?

“Fue difícil. Todo lo desconocía y lo tuve que aprender sobre la marcha, pues es complejo trabajar con un material que se degrada, que es orgánico y que no se maneja ni se trabaja como los materiales que un artista está acostumbrado a trabajar. El otro reto, también se ve reflejado en las relaciones interpersonales y las mancuernas que he hecho al conocer a la gente y los colaboradores que han formado parte de este proyecto.”

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de ? (@co.merr)

 

¿Cómo surge el interés por vincular la memoria alimentaria, la nostalgia y la comida en tu proyecto Potluck?

“Todo inicio con mi proyecto de tesis, llamado Potluck. En ese trabajo estaba decidida a recrear el pastel de chocolate de mi tía Mauricia. Sin embargo, me di cuenta que aquello que quería hacer no era recrearlo como tal, sino explicar el por qué la memoria alimentaria y la nostalgia juegan un papel importante en el acto de comer. Es así como Potluck, se convirtió en un archivo cyberoral de comida sentimental en el cual se propuso la vinculación de recuerdos de comida nostálgica a través de una recopilación de recuerdos gastronómicos comunitarios. Así es como concluí con el proyecto y logré recabar alrededor de 70 recuerdos”, menciona Dea.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Dea López (@dealopez)

 

Pero, a todo esto… ¿quién es Dea López?

Dea López, es una joven que nació y creció en Oaxaca, cursó la licenciatura en Arte Contemporáneo en la Universidad Iberoamericana Puebla (2016-2021). Actualmente es curadora independiente y su principal interés es experimentar e investigar la relación entre las prácticas artísticas colaborativas y la comida. Fundó Co.merr en 2020, uno de los proyectos que más fuerza ha tomado en años recientes en la escena gastronómica y artística mexicana. Dentro de su amplia carrera profesional, Dea ha sido cofundadora de “Oaxaca Mes del Arte”; ha participado en más de 17 exhibiciones artísticas y ha recibido premios por su labor editorial.

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Dea López (@dealopez)

 

 

Co.merr es uno de los espacios más relevantes para llevar a cabo investigaciones e intervenciones artísticas y alimentarias en México. En estas exhibiciones se han logrado exponer perspectivas enriquecedoras para la escena artística y gastronómica. Por lo que, ahora más que nunca parece necesario entablar diálogos a través de estas expresiones colectivas que están, ciertamente, en boca de todos.

 

Por Samantha Mañón

 

Un agradecimiento especial a Dea por su tiempo, disposición y atención con Larousse Cocina.

Cargando…

Contenido relacionado

Top