No todo es cilantro o perejil

En la cocina mexicana se utilizan múltiples hierbas de olor para aromatizar y dar sabor a los platillos; la mayoría de éstas son utilizadas dependiendo la región y la sazón del platillo.

Además del cilantro, perejil, tomillo y laurel, existen hierbas que aportan interesantes sabores a nuestras comidas. A continuación, te presentamos cinco muy utilizadas en distintos puntos del país.

Pitiona

Esta planta proviene de la familia de las verbenáceas, mide hasta dos metros de altura y su cosecha es únicamente durante algunas temporadas del año. En México, el lugar donde más se utiliza es Oaxaca, tanto para la cocina como para aliviar dolores reumáticos.

Al ser una planta aromática muy penetrante, es ingrediente importante del mole amarillo, salsas o caldos de mariscos o pescados. Cuando ésta se seca, se utiliza como antiinflamatorio para calmar dolores reumáticos y tratamientos digestivos.

Hierba de conejo

En múltiples estados de la República Mexicana, entre ellos, Oaxaca se utiliza la hierba de conejo para darle más sabor a las preparaciones. La temporada más fácil para encontrarla es la de lluvias, de agosto a octubre.

Sus hojas son ovaladas y largas de color verde y existen dos variedades, una con flores amarillas y otra con flores blancas. La hierba de conejo aporta vitaminas, hierro y minerales, además de propiedades que ayudan con la digestión. En los Valles Centrales de Oaxaca y en la Sierra Norte es común encontrarla en diversas preparaciones como los frijoles en caldo o el arroz.

Chepil o chipil

Así se les conoce a las plantas del género Crotalaria, pertenecientes a la familia de las leguminosas. Se prepara guisada como quelite y como hierba de olor en la preparación de tamales y sopas, entre otros platillos.

Además, existen más de seis variedades y en todas abunda el hierro, calcio y betacaroteno. Dependiendo de la región, será su nombre: en Oaxaca es chepil, pero en Chiapas y Tabasco es chipilín; un clásico de estos dos últimos estados son los tamales de chipilín, que son básicamente una masa colada, mezclada con hojas de chipilín con salsa de jitomate y queso, envuelto en hojas de plátano.

Lengua de vaca

Esta planta pertenece al género Rumex que a su vez provienen de la familia de las poligonáceas. La lengua de vaca es la más conocida en el país gracias a que provee de un peculiar sabor amargo a las preparaciones. Su fruto es como una nuez triangular brillante de color marrón y dependerá de la región el modo de utilizarla. Por ejemplo, en el centro del país la usan para caldos, en Guerrero la ocupan para el pozole verde y en el sur se prepara con carne de cerdo y se come en tacos.

Diente de león

Del diente de león se utilizan sus hojas para la preparación de ensaladas y sopas; es una planta que no pasa de los 50 centímetros de altura, y cuando madura su flor tiende a ser amarilla y forma una esfera. Es fácil de encontrar casi en todas las regiones del país y no necesita de cuidados especiales para que crezca: se puede encontrar en bosques, jardines, camellones y sitios donde crece el pasto. Son ricas en hierro, calcio y vitaminas, y aunque toda la planta es comestible, las raíces pueden ser amargas y duras. Las hojas crudas tiernas se agregan en ensaladas y cocidas en sopas o guisos y cuando están maduras comienzan a amargar, por lo que se comen cocinadas solamente.

 Por Gaby Vázquez

Fuentes

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