Contexto histórico
La vida de Amado Garza ha estado ligada al campo, camino que lo llevó hace más de 20 años a encontrar en el Valle de Guadalupe su vocación actual: hacer vino.
Fue en 2004 cuando junto a su esposa Ana Lilia y sus hijas Ana Cristina, Melisa y Ana Gabriela fundaron Viñas de Garza, bodega ubicada en el Rancho Mogorcito. Rincón de Baja California que en 2006 dio vida a Amado IV y Tinto del Rancho Mogorcito, sus dos primeras etiquetas.
Ahora con 9 hectáreas de viñedos y 5 en desarrollo, más una nueva cava y sala de fermentación, Viñas de Garza es parte crucial de la cultura del vino de México.
Para Amado cada botella es un proyecto que ha ido generando más de 16 etiquetas en las cuales toda la familia está involucrada a cada paso. La libertad de experimentación es la constante en este productor originario de Monterrey, quien trabaja con uvas Tempranillo, Grenache, Zinfandel, Carignan, Nebbiolo, Montepulciano, Petit Verdot, Syrah, Petite Sirah, Sauvignon Blanc y Moscato Canelli para sus vinos y los que genera a otros, ejemplo Caldo Gordo creado para el chef Enrique Olvera.
Cuenta con degustaciones en la vinícola que van desde opciones de tintos, blancos con barrica, rosados, vinos premium y espumosos.
Misión
Producir extraordinarios vinos para México que estén presentes en los grandes hoteles y restaurantes del país.
Países de exportación
Estados Unidos
Enólogo
Desde su fundación el encargado de generar los vinos es Amado Garza.
Información de interés general
Viñas de Garza da extremo énfasis al cuidado de la uva. Y entre las primeras varietales empleadas por la bodega estuvieron Merlot y Cabernet Sauvignon pero, poco a poco, sumaron otras claves como Tempranillo, Nebbiolo, Sauvignon Blanc y Moscato Canelli.