Exigen actualizar normativa para mejorar calidad de las tortillas

Las tortillas de maíz son fundamentales para la alimentación como también, para la identidad culinaria de los mexicanos. Su elaboración requiere del proceso de nixtamalización para considerarse de calidad y buena, tanto para la salud, como para el paladar. Pero ¿sabías que existe un marco legal que regula y verifica su producción?

El pasado martes 19 de junio, actores relevantes del sector productor de tortillas demandaron a las Secretarías de Salud y Economía la revisión de la NOM-187-SSA1/SCFI-2002, la cual fue publicada en 2002 y regula las especificaciones sanitarias y la información comercial de la tortilla de maíz en México.

La Fundación Tortilla de Maíz Mexicano y la Alianza por Nuestra Tortilla son los colectivos representantes y voceros que han tomado la iniciativa. Extendieron una carta con más de 2 000 firmas a las secretarías y en ella sostienen que para garantizar el derecho constitucional a la alimentación sana y de calidad es necesario revisar, a profundidad, el contenido de la Norma, ya que el actual representa riesgos importantes a la salud, quebranta los principios básicos de la Ley Federal de Protección al Consumidor y propicia un mercado injusto para la tortilla de maíz tradicional.

A la rueda de prensa, que tomó lugar en el Huerto Roma Verde, se presentaron Rafael Mier, de Fundación Tortilla de Maíz Mexicano, Mercedes López de Asociación de Consumidores Orgánicos, Rigel Sotelo, fundador de la tortillería Cal y Maíz, Sergio Jarquín, del Consejo Rector de la Industria de la Masa y la Tortilla y Blanca Mejía de la Unión de tortilleros. Los 5 exponentes sostuvieron que en los últimos 30 años ha caído un 40% el consumo per cápita de tortillas de maíz en México y que esto se refleja directamente en las afectaciones a la salud pública.

Asimismo, estuvieron de acuerdo en que las trincheras de cada uno traen consigo retos distintos, sin embargo, reconocen que la industria ha crecido y que —ahora más que nunca— ha evidenciado las limitantes de dicha Norma.

Variedad de tortillas de maíz.

Variedad de tortillas de maíz.

El comunicado reclama que la Norma sea incluida en el Programa Nacional de Normalización 2019, en el suplemento del Programa de conformidad con el artículo 58 del Reglamento de la Ley Federal sobre Metrología y Normalización, ya que en este periodo fue ratificada sin revisión. Específicamente buscan que se revise lo respectivo a los riesgos de salud, información al consumidor, publicidad engañosa y el cumplimiento de la Norma.

Riesgos a la salud

Tras explicar que el consumo de tortilla de maíz nixtamalizado trae beneficios a la salud al aportar carbohidratos, proteína y calcio, se pide que se revisen todos los demás aditivos que se añadan a la harina de maíz y a la masa de maíz nixtamalizado. Hasta ahora, en el documento oficial, se toman en cuenta 64 aditivos permitidos entre los cuales se encuentran gomas, blanqueadores y mejorantes, pero no hay un listado en el producto que los catalogue.

Relativo a esto se pide que se prohíba el uso de colorantes y saborizantes artificiales y que se establezcan límites máximos para residuos de glifosato y otros agroquímicos. Del mismo modo, se exige la prohibición del uso de maíces genéticamente modificados.

Información al consumidor

Aunque existen iniciativas para mejorar el etiquetado de los alimentos industrializados, no hay un etiquetado que exprese o diferencie los tipos de tortillas y tostadas. Tampoco se diferencia cuándo una tortilla está hecha con maíz nixtamalizado, cuándo se hace con harinas industriales o cuándo se utiliza la mezcla de ambas. Dentro del comunicado se propone que se ratifique esta información para hacer explícito todo aquello que el consumidor debe saber para hacer una compra inteligente.

Esta información deberá estar disponible tanto en los expendios y tortillerías como en los puntos de venta del producto. La Norma lo exige actualmente, pero no hay aplicación de ésta o sanciones que remedien los hechos.

El consumidor de a pie, el que ha comido variedad de tortillas a lo largo de su vida, y el que probablemente, jamás ha hecho una con su propia mano, no puede llegar a estas conjeturas por sí sólo y la industria, como los órganos que la regulan, son igualmente responsables de orientarlo como con cualquier otro producto.

Publicidad engañosa

Los alimentos pueden ser uno de los blancos más fáciles para la publicidad engañosa, por eso se pide que se regule el uso de adjetivos como: 100% maíz, 100% natural, fortificado, harina nixtamalizada, entre otros. Así como que se prohíba explícitamente el uso del adjetivo “mejorador” para denominar aditivos.

Por último, las instancias que han apoyado esta iniciativa están conscientes de que incentivar el consumo de una tortilla de calidad, el pago justo a transformadores de maíz y conservar sin organismos genéticamente modificados (GMOs por sus siglas en inglés) las hectáreas de producción de maíz criollo, son ejes fundamentales que además de la Norma, tienen que encontrar cabida en las rutinas cotidianas de los mexicanos. 

Para ponerte en contacto con Fundación tortilla de Maíz Mexicano, visita sus sitios:

Facebook: @tortillademaizmexicana

Instagram: @fundaciontortilla

Correo: [email protected]

 

Por Daniela Casas

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