La domesticación del horno: historia y evolución

Descubre el origen e historia del horno, cómo ha evolucionado a lo largo de la historia y los diferentes tipos de hornos modernos que existen.

Cultura culinaria

Hoy se suele encontrar un horno de gas, un horno eléctrico o un horno de microondas en cada hogar. Pero esto no siempre fue así. ¿Sabes cómo llegamos a este punto? Aquí te contamos un poco sobre la historia y la importancia de este electrodoméstico. 

Los primeros hornos 

El horno es una herramienta multifacética que ha estado con nosotros desde hace miles de años y ha servido de distintos modos, dependiendo de las necesidades de cada época y de cada lugar. 

Para darnos una idea, hasta hace unos años se consideraba que la primera aparición de un horno había tenido lugar en Babilonia, hace 5 mil años aproximadamente. En 2017, sin embargo, se descubrieron restos de un horno de estaño, fabricado hace 6,500 años, en la ciudad de Bersheva, al sur de Israel. Esto “«plantea la posibilidad» de que el horno, aparato que revolucionó la metalurgia en el período calcolítico, «se inventara» en esta zona de Oriente Medio”. 

Más tarde, alrededor del año 2000 a. C., aparecieron los primeros hornos para hacer pan en Egipto y desde entonces hasta la aparición de los hornos de gas domésticos, o el desarrollo de los grandes hornos industriales, el horno ha sufrido muchos cambios y se ha ocupado para la más diversa gama de actividades: cocina doméstica y restaurantera, panificación, calefacción, cerámica, en la industria metalúrgica, cocina al aire libre, etcétera. 

Aquellos primeros hornos utilizados en Babilonia eran “de barro y su construcción consistía en una tapa de abobe y tierra en forma de campana que permitía cocer los alimentos por arriba y por abajo”, mientras que el horno construido por los egipcios se trataba de un “horno de leña. Los construían en dos partes: una inferior que funcionaba como quemador y una superior donde se colocaban los alimentos a cocinar”. 

Más tarde (existen hornos de este tipo que datan del año 500 a. C.), los griegos inventaron los primeros hornos con puerta delantera, lo cual significa que, perfeccionando la técnica de los egipcios, hicieron los primeros esfuerzos por controlar la temperatura. Los romanos, por su parte, aprovechando esta invención griega, celebraban la Fornacalia, una fiesta en honor “a la diosa Fornax, diosa del hogar y de los ‘fornos’ (hornos en italiano)”. Esta celebración consistía en secar las primeras cosechas de trigo y cebada para agradecer a la diosa Fornax por haberle enseñado a los hombres a usar los hornos. 

Al mismo tiempo (y quizá desde antes) ya se ocupaban los hornos de tierra en varias regiones del mundo, como lo son Centro y Sudamérica, México, Medio Oriente y Asia. En México, específicamente en la península de Yucatán, se le conoce como pib, aunque este término tiene varias acepciones, mientras que en la zona de las huastecas se le denomina texcal. Estos hornos se hacen cavando un orificio en la tierra. Al fondo del agujero se colocan piedras y leña, sobre ellas unos palos o una rejilla donde se puedan colocar los alimentos y, finalmente, se tapa el horno con tierra y hojas o con barro. 

Del otro lado del mundo, en Asia, India y Oriente Medio también se utilizaba una especie de horno cilíndrico de arcilla o de metal llamado tandoor. Este tipo de horno puede alcanzar los 480° C y se utiliza, entre otras cosas, para cocinar una especie de pan adhiriendo la masa a los muros, o el famoso pollo tandoori

¿Cómo llegamos al horno de gas doméstico de hoy? 

El antecedente directo de los hornos como los conocemos hoy apareció en Francia en 1490, en la región de Alsacia, y se fabricó con ladrillo y baldosas. Pero fue hasta 1826 que el británico James Sharp patentó el primer horno de gas y un siglo después, en la década de 1920, que se popularizó su invento. En 1922, el sueco Gustaf Dalén inventó el horno-cocina AGA: un mueble elaborado con hierro fundido que disponía de varios hornos, cada uno de ellos con un control diferente. 

En los años veinte del siglo pasado, se empezó a usar gas como alternativa a la leña, el queroseno y el carbón. Esa misma década, el consumo de gas como combustible de hornos ganó mucha popularidad.  

¿Qué otros tipos de hornos caseros existen?  

El día de hoy, los hornos cuentan con muchas otras intervenciones tecnológica, desde temporizadores o pantallas digitales, hasta la inclusión de ventiladores arriba y abajo para distribuir uniformemente el calor. 

  • Horno eléctrico

Su creación se disputa entre dos canadienses (Tomas Ahear y su socio Warren Soper), y el estadounidense William Hadaway. Los primeros tenían un horno eléctrico en funcionamiento en 1892; el segundo patentó su invento en 1896). 

 

  • Horno de microondas

En 1947, Percy Spencer descubrió por accidente el efecto de ciertas ondas sobre un chocolate que llevaba en el bolsillo durante las pruebas que hacía con un generador de altas frecuencias. El mismo año se comercializaron los primeros hornos de microondas sin mucho éxito, quizás, debido a su gran tamaño. En los años 70 se comercializaron modelos más pequeños y económicos, lo cual ayudo mucho con su popularidad. 

  • Horno solar

Los primeros hornos solares aparecen durante el siglo XVII, en Alemania, pero el primer horno solar moderno lo construyó Félix Trombe en Francia, en 1949. Hoy en día, este tipo de hornos, que pueden alcanzar temperaturas de 4000° C en su punto focal, tienen diferentes aplicaciones: pasteurización de agua, cocinas y asadores solares de bajo costo o, incluso, crematorios. 

Además de estos, también existen los hornos de vapor, los hornos eléctricos que calientan con resistencias, entre otros. 

¿Conoces otro tipo de horno? Cuéntanos. 

Por Ulises Granados 

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