El ASMR como experiencia gastronómica

Entre las habilidades biológicas que poseemos está la de disfrutar de nuestros alimentos mediante nuestros 5 sentidos, sin embargo, ¿les sacamos provecho a todos o sólo nos enfocamos en el gusto y el olfato? Conoce cómo el ASMR es toda una experiencia gastronómica.

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El ser humano cuenta con la facilidad de tener 5 sentidos que le permiten no sólo cubrir el amplio abanico de actividades de su día a día, sino que hacen de la experiencia cotidiana algo mucho más placentero y completo. Por esta razón, la gastronomía como expresión humana y creativa encuentra un enorme campo de posibilidades en cuanto a experiencias gastronómicas sensoriales.

 

Los sentidos a la hora de comer

Por obvias razones, nuestras costumbres alimentarias se basan enormemente en el sentido del gusto, comemos con deleite lo que al paladar nos resulta agradable. El olfato es una parte fundamental de la experiencia gastronómica, hace una mancuerna sólida, en conjunto con el sentido del gusto, para amplificar la apreciación de sabores. La vista funciona siempre como el mejor sistema de marketing, pues de la vista nace el antojo. El tacto resulta un útil agregado en la ecuación, ya que, al utilizar las manos como herramienta en preparación e ingesta por igual, nos permite establecer una conexión más íntima con nuestras comidas. Y entonces, ¿de qué forma se integra la audición en esta macro perspectiva sensorial?

El oído juega un papel esencial en nuestros alimentos, gracias a este sentido somos capaces de disfrutar del crujir de una bolsita de chips, o de cualquier preparación crujiente. Igualmente en los procesos y preparaciones, el oído es el sentido más olvidado para los novatos. Sin embargo, los más experimentados afirman que en muchas ocasiones le confían a su oído tareas complejas y específicas.

 

Por ejemplo, los baristas se guían por el oído para determinar si la textura de la leche es la correcta. Para los panaderos comprobar la calidad del pan conforme a su crujir es esencial en su día a día y, no olvidemos que los chocolateros pueden determinar un correcto temperado con sólo el snap del chocolate al romperse. Éstas son sólo algunas de las muestras que comprueban cómo la audición complementa la experiencia sensorial gastronómica.

 

El ASMR como trend gastronómico

El ASMR (o Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma por sus siglas en inglés) es una respuesta sensorial que el ser humano describe como un “hormigueo estático en la piel”, la cual ocurre cuando distintos estímulos visuales o auditivos producen en el espectador una sensación placentera, relajante y satisfactoria.

 

Existen distintos detonantes de esta estimulación; entre los elementos auditivos tenemos prácticas como aplastar objetos, hacer movimientos y sonidos repetitivos, cortar o manipular todo tipo de artículos como jabón, papel, cartón, entre otros.

 

Por supuesto, existen también aquellos que se relacionan con alimentos y sus preparaciones. En años recientes se ha comprobado que existe un gran público enfocado únicamente en disfrutar del audio que se produce durante las preparaciones gastronómicas. Incluso, hay innumerables canales de Youtube y cuentas de TikTok que se enfocan en subir contenido ASMR haciendo recetas apetecibles (y puedes encontrarlos bajo el hashtag #ASMReating).

 

 

El atractivo reside en que acomodan el micrófono para captar el sonido de manera clara y envolvente. Por ejemplo, en una receta de merengue la pieza clave es escuchar las pequeñas burbujas de aire formadas.

 

Mukbang: otro fenómeno auditivo

Asimismo, existe el término mukbang (del coreano meokbang), que significa literalmente “emisión comiendo”. Usualmente los creadores de contenido de esta tendencia se sientan frente a una cámara con una enorme cantidad de comida y comienzan a ingerirla enfatizando el sonido al momento de comer.

 

 

Una parte clave es transmitir en tiempo real para interactuar con los espectadores y así fortalecer los vínculos sociales. El público interesado en este trend declara sentir gran satisfacción al escuchar los sonidos que se emiten al masticar, sorber y morder los alimentos.

 

El ASMR como fenómeno clínico lleva estudiándose desde hace varias décadas, interpretado como un estado de “euforia de bajo grado”. Sin embargo, como fenómeno social se especula que nace alrededor del año 2000, para popularizarse alrededor del 2010. Los espectadores de estas tendencias aumentan año tras año y esto no sólo demuestra lo disfrutable que resulta el sonido en las cuestiones gastronómicas, sino que plantean su función como elemento de relajación.

 

Existen muchas más formas que ejemplifican de qué manera el oído funge parte fundamental de la forma en que experimentamos con los alimentos. Recientemente la Universidad de Oxford ha señalado cómo el ruido de fondo o música presente durante nuestras ingestas influye en nuestra experiencia y percepción al comer. O por ejemplo, lo culturalmente aceptado en nuestra sociedad es comer en silencio, pero ¿sabías que no en todos lados es igual?

 

 

Ahora quizás te pongas a reflexionar más a menudo, tal vez cuando estés comiendo, lo mucho que confiamos a nuestro oído sensaciones y percepciones complejas. Ya sea buscando relajación o satisfacción, este sentido nos entrega esa profundidad sensorial que hemos estado buscando.

 

Por Samantha Mañón

Fuentes consultadas:

Fowler, Damian, “ASMR: el millonario negocio de subir videos con sonidos súper suaves a Youtube”, BBC News, (28/02/22).

Crisinel, Anne-Sylvie, “Una sinfonía agridulce: Modular sistemáticamente el sabor de los alimentos cambiando las propiedades sonoras de la banda sonora que suena de fondo”, Calidad y preferencia de los alimentos, Science Direct, (1/03/22).

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