Nota

Guía rápida para cultivar brotes en casa

Autor:

Fecha:

0 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 50 votos, promedio: 0,00 de 5 0 votos
Calificar o comentar

Los brotes no son de uso exclusivo para restaurantes de alta cocina, tampoco tienen que ser inaccesibles al bolsillo. En ellos encontrarás sabores y nutrientes poderosos que pueden darle el toque final a los platillos que cocinas en casa. Descubre cómo hacerlos crecer tú mismo y disfruta de sus beneficios.

Diferencia entre germinado y brote

Según Valérie Cupillard, autora de Semillas germinadas y brotes tiernos, cuando las semillas están recién germinadas sólo aparece el germen, mientras que si esperamos un poco más, aparecerán los primeros brotes tiernos en forma de hojas pequeñas.

Estos son los utensilios que vas a ocupar para cultivar brotes:

  • Semillas de alfalfa, brócoli, hinojo, girasol y lentejas
  • Agua mineral o natural
  • Frascos de cristal
  • Ligas elásticas
  • Gasa

Cada uno crece con distintas cantidades de exposición a la luz solar y al agua, sigue esta guía rápida y pronto tendrás brotes para tus ensaladas, jugos y sopas.

Alfalfa

Selecciona las semillas en buen estado y retira el polvo con un poco de agua. Después remojalas durante medio día dentro del frasco.

Para cerrar éste, no uses su tapa. Fija un pedazo de gasa con una liga a la boca del frasco y al término de 6 horas escurre el agua sin quitarla. Repite esta operación cinco veces al día reponiendo el agua cada vez. Los primeros tres días coloca tu recipiente en una zona con poca luz, cuando notes que ha germinado la semilla cámbialo a una donde tenga luz indirecta.  Al cuarto día quítales el agua, pero mantenlos cubiertos con el filtro en un lugar húmedo.

Úsalos al servir este jugo.

Brócoli

Primero remoja las semillas durante medio día después lávalas cuidadosamente y mételas en el frasco. Vierte agua mineral a modo de que tape las semillas, cámbiales el agua dos veces al día y después de 72 horas estarán listas. Las hojas verdes medianas son señal de que ya pueden comerse.

 

Hinojo

Vierte 2 cucharadas de semillas dentro del frasco y déjalas remojando con agua mineral durante medio día en un lugar con poca luz. Coloca una gasa con una liga alrededor del frasco y cambia el agua dos veces al día durante tres días.

Una vez que tus brotes tengan más de 3 cm de longitud agrégalos a recetas donde uses hinojo, como esta de Salmón al hinojo con glaseado de chile ancho.

Girasol

Coloca 4 cucharadas soperas de semillas peladas dentro del frasco, cúbrelas con agua mineral y déjalas remojar durante medio día.

Después enjuaga cada semilla con las manos hasta que se les desprenda la piel. Escurre, enseguida devuelve las semillas peladas al frasco y coloca una gasa en la parte superior y cierra con una liga. Mueve el tarro de modo que las semillas no se peguen en los costados. Durante los siguientes días, enjuágalas con agua fresca. No las expongas a luz natural intensa. Puedes consumir los brotes una vez que comiencen a tener hojas verdes y tallos firmes.

Adorna esta ensalada con los brotes.

Lentejas

Separa las piedras o ramas de las lentejas para que no se contaminen los brotes. Coloca 6 cucharadas de esta semilla en un recipiente y enjuaga hasta que el agua no tenga tierra. Mételas al frasco y cúbrelas con tres partes de agua; déjalas en remojo durante una noche.

A estas semillas se les forma una capa de espuma, ésta es la señal para cambiarles el agua. Repite esta operación durante dos días más dejando el frasco medianamente expuesto a la luz natural. Cuando los brotes midan 3 cm están listos para comerlos.

Consejos adicionales

  • Para evitar que se estanque el agua mientras están creciendo, coloca los recipientes sobre un costado. Al cambiar de posición constantemente logran una germinación pareja.
  • Procura que todos los recipientes de vidrio estén desinfectados antes de comenzar con cualquier proceso de germinación. Hiérvelos en agua limpia por 10 o 15 minutos y déjalos ahí, con la flama apagada, hasta que los uses.
  • Puedes mantener tus brotes frescos hasta por una semana, pues en cuanto los metas al refrigerador el proceso de germinación se detendrá. Lo ideal es guardarlos en un recipiente hermético con una servilleta de papel ligeramente húmeda.

 

 

Cargando…