Antiguamente, los frijoles machacados se pasaban a través de un cedazo para asegurarse de que quedaran bien molidos, por esto en Yucatán los llaman “frijoles colados”. En los estados costeros del Golfo de México, el frijol predominante es de color negro, y en los estados del Pacífico y las partes centrales, existen variedades de color claro, como los frijoles bayos o el flor de mayo.
Procedimiento
Licue la mitad de los frijoles con la mitad del caldo hasta que queden bien molidos y pasen sin problemas por un colador. Haga lo mismo con el resto de los frijoles y del caldo.
Caliente la manteca a fuego alto en un sartén amplio y de fondo grueso. Espere a que humee ligeramente y fría la cebolla hasta que quede muy dorada, casi negra. Añada los frijoles licuados y mueva constantemente, de lo contrario se pegarían al fondo; la preparación espesará en unos minutos. Después de un tiempo, los frijoles se volverán una masa que se mantiene unida; ésa es la consistencia deseada.
Mueva el sartén de forma que la gran tortilla de frijoles se enrolle, o se doble sobre sí misma, para que al colocarla sobre un platón adquiera forma de bolillo o de rollo. Sirva caliente o a temperatura ambiente.
Información adicional
CONSEJO
Puede adornar los frijoles refritos con rebanadas de plátano macho fritas y queso fresco.
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