Este platillo es la cúspide de la cocina yucateca. Desde que me acuerdo, en Yucatán siempre ha habido queso de bola o edam. Originalmente era el queso holandés importado, que llegaba en grandes cantidades al puerto de Chetumal traído desde Belice. Hoy en día sigue siendo un queso muy común, aunque me parece que ha escaseado su abasto.
Para comerlo, una familia le quita la tapa y va escarbándolo poco a poco para comer el centro suave, de tal manera que va quedando un gran cascarón hueco de queso. Se dice que este gran cascarón se guarda para rellenarlo en la Navidad o para una ocasión muy especial, conservarlo por algún tiempo lo hace más duro y resistente para rellenarlo.
Esta receta es de mi amigo Fernando Escalante, quien me la presumió hace mucho tiempo. Tuve que esperar varios años para probarla y un par de años más intentando obtener la receta, hasta que un día, en diciembre de 1996, finalmente me la dio. Él, al igual que otras familias de Yucatán, sirve primero la sopa de lima y el queso relleno como plato fuerte.
Es tradición que este queso se presente entero en un platón con las dos salseras. En la mesa, el invitado de honor, el padre de familia o el festejado son los primeros en cortar su rebanada, como si fuera un pastel, y se pasan al siguiente invitado el platón y los tazones con salsa de tomate y salsa kol para que cada quien se sirva al gusto.
Por lo general, nunca hay suficiente relleno en el interior del queso, por esta razón se pasa un platón con más carne, y los invitados pueden servirse más salsa roja, kol o picadillo.
Aunque la receta parece larga, casi todo se puede tener preparado con antelación y ensamblar el platillo el día que se servirá.
El queso edam viene envuelto en cera roja y celofán, y suele pesar alrededor de 1 ¾ kilos.
Antes de empezar, asegúrese de tener las demás recetas listas, pues se requiere cierta sincronización. Aun así, la receta no es difícil.
3 de octubre de 2022 a las 4:02 pm
Me encantan sus recetas. Precisas en su explicación.